Mi historia
Lo que siempre me ha movido es una pregunta: qué puedo construir que todavía no existe, y a quién puede cambiarle algo. Esa inquietud definió la carrera que escogí, los equipos a los que me he unido y la manera en que trabajo hasta hoy.
Por esa puerta entraron cosas muy distintas: co-fundar compañías, conectar talento entre Latinoamérica y Corea, montar un laboratorio de innovación en Seúl, crear marcas para cafeteros colombianos en Berlín y diseñar producto para una comunidad global de viajeras. Contextos que no se parecen en nada, y en todos el mismo patrón: entender rápido, proponer y ejecutar.
En el camino encontré lo que me mueve de verdad: crear. Cada propuesta nueva, cada idea que arranca de cero, me fascina. Porque para mí un proyecto no termina cuando se entrega; termina cuando cambia algo.
























